sábado, 7 de septiembre de 2013

R.C. Deportivo de La Coruña S.A.D.








         Como seguidor del R.C. Deportivo de La Coruña S.A.D., quiero compartir los sentimientos que me han surgido desde que el pasado mes de Junio, desgraciadamente, hemos bajado a Segunda División.

         Para empezar, indicar que no soy sospechoso de ser un acoplado al carro, de cuando estábamos en Champions y todo iba bien. Yo ya estaba en el campo de Riazor cuando existía la grada de Infantil (tiempo ha) y cuando Vicente en la temporada 87/88 le metía un gol al Racing de Santander en el último minuto del descuento y nos salvaba de bajar a Segunda División  B, yo estaba allí. Por lo que me considero un Deportivista de toda la vida.

         Cuando termina el partido y bajamos a segunda, esta temporada, visto el panorama económico y lo bien que se lo tomaba la gente, pensé, - Este es un buen momento para dar un paso atrás, preparar el futuro, saneando el club y dando oportunidad a los chavales que vienen desde abajo. Otros equipos, como el Sevilla, realizaron esa "jugada" y parece que les salió bien -.

         Lo malo es todo lo posterior, la guerra de Lendoiro contra La Voz de Galicia, pero sobre todo la guerra entre Lendoiro y los administradores concursales, que ha resultado en una guerra de Lendoiro contra el mundo, y finalmente contra su propio entrenador Fernando Vázquez, que es la gota que ha colmado el vaso de mi paciencia.

         Siempre fui un defensor de Lendoiro, es un gran gestor, de eso no hay duda. Que nos hemos endeudado, seguro, pero pensemos que TODOS los clubes de España se han endeudado de igual o mayor manera que el Deportivo y no han conseguido nada, quitando los de siempre, Madrid y Barcelona, y los dos de turno, Valencia y Atletico de Madrid, nosotros por lo menos podemos decir que hemos ganado algo. El problema es que hemos llegado tarde a la Ley Concursal y cuando los demás más o menos han superado el bache, nosotros hemos caído en él, y en el peor momento de la crisis, que hace de crisol y magnifica el problema.

         Dicho esto en descarga de Lendoiro, todo lo que ha pasado con posterioridad no tiene razón de ser: Te enfrentas a tu anterior asesor jurídico, porque insinúa que se puede presentar a la elección de presidente. Te enfrentas a los administradores concursales, porque no te dejan gastar el dinero que no tienes. Tensas la cuerda con los jugadores hasta que te denuncian y te salvas en el último minuto de bajar a Segunda B. Criticas públicamente a tu entrenador, porque no presionó a los administradores para fichar a un jugador y con un equipo descompensado y cojo le exiges públicamente subir a Primera División, todo por no darte la razón. Y finalmente traerte a un jugador a Coruña, sabiendo que no te lo van a dejar fichar, para que se vea que estás intentando fichar, y que finalmente este se vaya hablando mal del Deportivo.

         No se los intereses que pueda tener ahora mismo el presidente  en el Deportivo,  pero nos está llevando a la Guerra Civil. Enfrentando a los deportivistas y haciendo salir a la luz a los 4 tarados que el día del cierre del plazo de abono de deudas con los jugadores ya se enfrentaron con él. No me gustaría ver la imagen del Estadio de Riazor gritando contra el Presidente, la gente esperándole a la salida y las cargas policiales fuera del estadio, como se han producido en otros campos de España. 

         Entiendo en mi humilde opinión, que lo mejor que puede hacer el Sr. Lendoiro ahora mismo, es dejar paso libre, para que entre nueva gente en el Deportivo. Que no sé si hay alguien dispuesto a dar ese paso, pero para que la haya debemos de dejar ese hueco abierto y libre. Entiendo que son muchos años en el cargo y que conoce muy bien el club, pero también sabemos que esos mismos años desgastan, te crean enemigos y te cierran puertas que a lo mejor otras personas pueden abrir.

         Ahora mismo, el club necesita una revolución, en lo deportivo parece que ya se está dando, apoyando a la cantera y con un entrenador que hace y fomenta el deportivismo, ahora necesitamos que en los despachos también se geste esa revolución y entremos en el siglo XXI con gente nueva, ideas nuevas y adaptados a la nueva situación.

         Si somos un club de Segunda División, seamos un club ejemplo en la Segunda División. No necesitamos los pleitos perpetuos en los juzgados, las denuncias de los jugadores que hace diez años ya no están en el club. Seamos un club de cantera, creador de jugadores y vendedor si hace falta, esa política a la larga será la que nos lleve a Primera División y si no nos lleva seremos un club centenario que juega en la Segunda División del fútbol español y que tiene la mejor afición de España.

         Y sobre todo, siempre, siempre, siempre:  ¡¡¡¡ FORZA DEPOR!!!!


Moncho ... para los amigos